Sobre la negativa a enviar tropas argentinas al Líbano Deseo manifestar mi desacuerdo -ya expuesto hace pocas horas en el noticiero de "CNN es Español"- con que se envíen tropas al Líbano, porque no resulta para nada claro de qué manera la ONU va a resolver los problemas que puede originar el lenguaje de la Resolución 1701, más propio del Capítulo VII: Acción en Caso de Amenazas a la Paz, Quebrantamientos de la Paz o Actos de Agresión (Artículos 39-51), que del Capítulo VI: Arreglo Pacífico de Controversias (Artículos 33-38) bajo el cual ha quedado encuadrada. La Resolución mencionada -que regula el marco de las futuras acciones de la UNIFIL-, tampoco ha definido las "reglas de compromiso" que determinan el comportamiento de sus miembros en caso de enfrentarse a un desafío armado. Debe recalcarse que las fuerzas de UNIFIL reforzadas por las de otros países -cuya lista definitiva se desconoce todavía- no podrán desarrollar acciones ofensivas contra cualquiera de las partes que quiebre el cese del fuego establecido. Tamaña incoherencia ha provocado la dilación de toma de decisiones por parte de países que han demostrado su interés en enviar tropas bajo la cobertura de semejante mandato. La Resolución 1701 carece asimismo de un mandato realista y de objetivos claros a alcanzar. Esta característica resulta mas grave en el caso del Líbano, ya que la experiencia ha demostrado que las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU sólo han tenido éxito operando en apoyo de acuerdos formales de paz entre Estados u otro tipo de actores enfrentados. La "arquitectura" del instrumento aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU -tal vez abrumado por la premura de obtener un pronto cese del fuego entre Israel y el movimiento terrorista Hizballah-, ha obviado recurrir al Capítulo VII de la Carta de ese alto organismo mundial, imponiendo la presencia de una fuerza multinacional competente munida de un alto prestigio y del poder de disuasión necesario para enfrentar las amenazas del Hizballah o cualquier otro grupo terrorista que lo reemplace en la región a controlar. Otro de los aspectos negativos a considerar para enviar tropas argentinas al Líbano, es la desastrosa política exterior del gobierno argentino y, muy especialmente, por su alineación con la Venezuela de Hugo Chávez, la Bolivia de Evo Morales y la Cuba de Fidel Castro. Estos países -por tener como principal punto en común una agenda antinorteamericana-, intersectan además con actores como Irán, el Hizballah (ambos islamistas) y Corea del Norte (residuo estalinista en el mundo). Sinceramente, enviar tropas argentinas a las fronteras entre Israel y Líbano en esas condiciones -orientadas por un gobierno sin política exterior coherente y animado por una desastrosa concepción en materia de políticas de defensa y seguridad nacional-, sería exponerlas a una gravísima situación en caso de producirse bajas del lado israelí o del movimiento terrorista Hizballah, causadas por efectivos argentinos. Buenos Aires, 18 de agosto de 2006. Horacio Calderón Experto en Medio Oriente y Africa del Norte - Especialista en Contraterrorismo horaciocalderon@hotmail.com horaciocalderon@fibertel.com Buenos Aires - Argentina 54-9-11-5937-7694 - (011) 15-5937-7694